Estados Unidos decidió en julio no renovar el tratado “en su forma actual” y optó por revisiones anuales hasta 2036. Mientras tanto, el sector automotriz, el acero y el aluminio siguen siendo el centro de la negociación bilateral.
Ciudad de México. El acuerdo comercial más importante de América del Norte entró en una etapa inédita: sigue vigente, pero sin la renovación automática que esperaban gobiernos y empresas. El 1 de julio, Estados Unidos comunicó a México y Canadá que no extendería el T-MEC hasta 2042; en su lugar, el tratado se someterá a revisiones anuales hasta su vencimiento, previsto para 2036.
Qué cambió en octubre
El 2 de octubre, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), encabezada por Jamieson Greer, abrió una nueva consulta pública para recoger opiniones sobre el funcionamiento del tratado. El plazo para enviar comentarios vence el 12 de enero a las 23:59 horas, y la dependencia prevé convocar una audiencia pública cuya fecha y sede aún no se definen. Los comentarios se reciben a través del portal oficial de la USTR.
Este proceso antecede a la revisión conjunta de las tres economías, que según los reportes más recientes se prevé para 2027.
La postura de México
El gobierno de Claudia Sheinbaum ha mantenido un tono conciliador en las reuniones bilaterales. Sus prioridades, según la prensa económica mexicana, son reglas de origen, seguridad económica, trabajo, agricultura y, sobre todo, aranceles.
Los números explican la urgencia. Sigue vigente el arancel de 25% a los vehículos fabricados fuera de territorio estadounidense, impuesto en abril de 2025. En acero y aluminio, el gravamen bajo la Sección 232 puede llegar a 50%, aunque los productos que cumplen requisitos de origen regional pagan alrededor de 25%. Para envíos bajo el T-MEC existe un mecanismo específico: el arancel se aplica solo sobre el contenido no estadounidense de cada unidad.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, dijo tras el foro del G20 que las posiciones se acercan y que cada día hay más cercanía para nuevos acuerdos. Algunas fuentes citadas por El CEO mencionan que la reducción buscada en el sector automotriz podría ubicarse entre 10% y 5%, pero se trata de cifras sin confirmación oficial.
Los puntos que seguirán en la mesa
Analistas señalan que Estados Unidos y Canadá cuestionan el marco regulatorio mexicano por favorecer a CFE y Pemex frente a inversionistas extranjeros, y que Washington insiste en una interpretación más estricta del contenido regional en vehículos y autopartes. Ebrard ha advertido, además, que el comercio con Estados Unidos ya no girará solo en torno a aranceles y reglas de origen.
Por qué importa fuera de México
México es la mayor economía exportadora de la región hacia el mercado estadounidense. La Cepal estima que sus exportaciones alcanzarían un récord de 835.000 millones de dólares en 2026, impulsadas por el auge de la inteligencia artificial. Un tratado bajo revisión anual, en lugar de uno con horizonte largo, introduce incertidumbre para inversiones de largo plazo, un dato que otros países latinoamericanos con acuerdos comerciales con Washington observan de cerca.
Lo que viene: cierre de la consulta el 12 de enero, audiencia pública por confirmar y nuevas rondas bilaterales antes de la revisión conjunta de 2027.
Fuentes: El CEO (06/10/2026), Líder Empresarial.








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